CIRCULAR No. 01 DE 2012

DE:

RECTORÍA

PARA:

VICERRECTORES, SECRETARÍA GENERAL, GERENCIA NACIONAL FINANCIERA Y ADMINISTRATIVA, DIRECCIONES DEL NIVEL NACIONAL Y SEDES, OFICINAS ASESORAS DE RECTORÍA Y DE SEDES, DIRECCIONES DE LAS SEDES DE PRESENCIA NACIONAL, SECRETARÍAS DE SEDE, DECANATURAS DE FACULTADES, DIRECCIONES DE DEPARTAMENTOS, INSTITUTOS, CENTROS, PERSONAL DOCENTE, PERSONAL ADMINISTRATIVO, ESTUDIANTES y COMUNIDAD UNIVERSITARIA EN GENERAL

ASUNTO:

DERECHOS DE AUTOR, DERECHO DE CITA Y PLAGIO

FECHA:

12 DE ENERO DE 2012

En concordancia con las funciones estipuladas en los Numerales 1 y 2 del Artículo 16 del Acuerdo 011 de 2005 expedido por el Consejo Superior Universitario, con el fin de difundir entre la comunidad académica una reflexión frente al debido respeto a los derechos de autor en la academia, y acogiendo la recomendación efectuada por los Miembros del Comité de Propiedad Intelectual, se expide la presente Circular relacionada con los temas de Derechos de Autor, Derecho de Cita y Plagio, en los siguientes términos:

I. Derechos de autor

El artículo 61 de la Constitución Política dispone que "El Estado protegerá la propiedad intelectual por el tiempo y mediante las formalidades que establezca la ley.", con lo cual se reconoce la garantía que el Estado asume en materia de protección de propiedad intelectual y el desarrollo legislativo que le implica su protección.

El concepto de propiedad intelectual hace referencia a un amplio espectro de derechos de distinta naturaleza, y ha sido considerado como un sistema de protección legal para las creaciones intelectuales de la humanidad, que dispone de regímenes jurídicos diferentes según la naturaleza de los bienes que protege, distinguiendo dos así: Primero, la protección de la propiedad industrial, donde se salvaguardan un conjunto de bienes intelectuales, que por su naturaleza industrial y comercial, se protegen por sus particularidades especiales, como los inventos, los modelos de utilidad, los diseños industriales y los signos distintivos, por mencionar algunos. Segundo, la protección a los Derechos de autor y conexos, cuyo amparo se circunscribe a cualquier tipo de obras del intelecto en el campo literario y artístico.

Ahora bien, el derecho de autor se ha catalogado como un conjunto de normas que protegen los derechos subjetivos del creador de una obra artística, científica o literaria, entendida ésta como la manifestación personal y original de la inteligencia que se expresa de forma tal que pueda ser perceptible, sin importar su mérito o su destino. El artículo 14 del Acuerdo 35 de 2003, define el derecho de autor como aquel que "se ejerce sobre las creaciones científicas, literarias, artísticas, técnicas, científico-literarias, programas de computador y bases de datos, siempre y cuando se plasmen mediante un lenguaje o una representación física, cualquiera sea el modo o forma de expresión."

El derecho de autor, abarca dos tipos de derechos o dimensiones esenciales, de un lado el derecho moral de autor y de otro el derecho patrimonial.

1. El derecho moral nace como consecuencia del acto de creación de la obra, sin que dependa del reconocimiento de ninguna autoridad administrativa, y se destina a proteger los intereses intelectuales del autor, por lo cual el Estado garantiza el derecho que le asiste al titular de la obra de divulgarla o mantenerla inédita, de reivindicar el reconocimiento de su paternidad intelectual sobre la misma, de exigir respeto a la integridad de su obra oponiéndose a toda deformación, mutilación o modificación que le afecte, de modificarla esté o no publicada, y de retirarla de circulación, derechos que se caracterizan por ser extrapatrimoniales, inalienables, irrenunciables, imprescriptibles e inembargables, lo anterior de conformidad con lo dispuesto en el artículo 30 de la Ley 23 de 1982:

"Artículo 30.- El autor tendrá sobre su obra un derecho perpetuo, inalienable e irrenunciable, para:

a) Reivindicar en todo tiempo la paternidad de su obra y, en especial, para que se indique su nombre o seudónimo cuando se realice cualquiera de los actos mencionados en el artículo 12 de esta ley;

b) Oponerse a toda deformación, mutilación u otra modificación de la obra, cuando tales actos puedan causar o acusen perjuicio a su honor o a su reputación, o la obra se demerite, y a pedir reparación por éstos;

c) A conservar su obra inédita o anónima hasta su fallecimiento, o después de él cuando así lo ordenase por disposición testamentaria;

d) A modificarla, antes o después de su publicación;

e) A retirarla de la circulación o suspender cualquier forma de utilización aunque ella hubiese sido previamente autorizada."

2. Los derechos patrimoniales por su parte corresponden a las facultades exclusivas del autor para autorizar o no cualquier utilización o actos de explotación sobre la obra, tales como la reproducción de la obra, su comunicación pública, su distribución y su transformación, entre otras, prerrogativas que son transferibles y están sujetas a negociación por parte de su titular. Tal como lo define el párrafo segundo del artículo 15 del Acuerdo 35 de 2003 del Consejo Académico, los derechos patrimoniales consisten en "la facultad de beneficiarse y de disponer económicamente de la obra por cualquier medio conocido o por conocer; son renunciables y transmisibles y se causan con la publicación, transmisión o con la reproducción de la obra. Los derechos patrimoniales son transferibles entre vivos o por causa de muerte, renunciables y ejercidos por una persona natural o jurídica"

Con respecto a este tipo de derecho, el artículo 12 de la Ley 23 de 1982, señaló lo siguiente:

"Artículo 12.- El autor de una obra protegida tendrá el derecho exclusivo de realizar o de autorizar uno cualquiera de los actos siguientes:

a) Reproducir la obra;

b) Efectuar una traducción, una adaptación, un arreglo o cualquier otra transformación de la obra, y

c) Comunicar la obra al público mediante la representación, ejecución, radiodifusión o por cualquier otro medio."

Así, solo el titular decide la forma en que su obra podrá ser utilizada, por lo cual estos derechos son exclusivos y protegidos por el Estado, de conformidad como lo señalan el artículo 13 de la Decisión Andina 351 de 1993, y los artículos 3 y 12 de la Ley 23 de 1982.

"Siendo así las cosas, el titular de derechos patrimoniales de una obra de carácter artístico o literario, es la única persona facultada para autorizar el uso de la misma, en mérito del carácter privado que implica este tipo de derecho. De esta manera el autor o titular comúnmente explota sus creación ya sea cediendo el derecho patrimonial, caso en el cual el cesionario será quien detente las prerrogativas patrimoniales, o a través de una licencia de uso de su sobre su creación."1 (Negrillas originales)

De acuerdo con las normas antes reseñadas, es claro que existe la posibilidad de que un tercero, persona natural o jurídica, ejerza la titularidad patrimonial sobre una obra, es decir que pueda o autorice reproducir, efectuar la traducción, o comunicar la obra a través de los medios previstos para ello, siendo autor otra persona, que en todo caso goza de las prerrogativas propias del derecho moral de autor. En otras palabras, una persona puede ostentar la titularidad patrimonial sobre la obra y por tanto autorizar a terceros, la reproducción o publicación de la misma, lo cual no obsta, para que el autor, que tiene un derecho irrenunciable sobre la paternidad de su obra, sea señalado como tal en la publicación o reproducción que se efectúe sobre la misma.

II. Derecho de cita:

Tal como se mostró anteriormente, los derechos de autor le otorgan varias prerrogativas al autor o titular de la obra, especialmente de tipo patrimonial, por las cuales puede autorizar o prohibir el uso de dichas obras.

Sin embargo, las legislaciones pueden contemplar casos en los cuales estas facultades pueden resultar restringidas en busca de dar una protección acorde con el equilibrio que debe existir entre el interés privado y el interés público, restricciones que pueden contemplarse siempre que no se atenten contra la normal explotación de las obras o no causen perjuicio injustificado a los legítimos intereses del titular o titulares de los derechos2, y mediante las cuales puede legalmente hacerse uso o utilización de la obra sin que al efecto medie autorización del autor ni tampoco intervenga el pago de remuneración. Estas restricciones son las limitaciones y excepciones al derecho de autor, que pueden definirse así:

"Las limitaciones al derecho de autor son figuras legales de carácter taxativo por medio de las cuales se busca un equilibrio entre una efectiva y razonable protección del derecho patrimonial de los autores por una parte y del interés público a la información, la educación y el acceso a la cultura por otra. De tal manera, las limitaciones comprenden la facultad para que el usuario pueda utilizar la obra lícitamente sin autorización del autor y sin el pago de remuneración alguna, en casos expresamente señalados en la ley. 3

Una de las limitaciones y excepciones que nos presentan las leyes de derecho de autor es el llamado "derecho de cita", sobre el cual la Ley 23 de 1982 en su artículo 31 establece lo siguiente:

"Es permitido citar a un autor transcribiendo los pasajes necesarios, siempre que éstos no sean tantos y seguidos que razonablemente puedan considerarse como una reproducción simulada y sustancial, que redunde en perjuicio del autor de la obra de donde se toman. En cada cita deberá mencionarse el nombre del autor de la obra citada y el título de dicha obra. Cuando la inclusión de obras ajenas constituya la parte principal de la nueva obra, a petición de parte interesada, los tribunales fijarán equitativamente y en juicio verbal, la cantidad proporcional que corresponda a cada uno de los titulares de las obras incluidas."4 (Subrayado fuera de texto)

Así mismo es importante tener en cuenta lo señalado en "La Guía del Convenio de Berna" que en su artículo 10 aporta los siguientes criterios:

"Etimológicamente, citar es repetir textualmente lo que otro ha dicho o ha escrito. En materia de propiedad literaria y artística, citar es insertar en una obra uno o varios pasajes de una obra ajena. En otras palabras, la cita consiste en reproducir extractos de una obra, bien sea para ilustrar una opinión o defender una tesis, o bien para una reseña o una crítica de esa obra. El empleo de la cita no se limita a la esfera puramente literaria..."

"El Convenio impone tres condiciones para la licitud de las citas. En primer lugar, es necesario que la obra de la que se toma el extracto haya sido lícitamente hecha accesible al público con anterioridad..."

"En segundo lugar, es necesario que la cita se haga conforme a los usos honrados. "...revela la intención de referirse precisamente a lo que es normalmente admisible, a lo que corrientemente se acepta, a lo que no se opone al sentido común. Esto debe ser apreciado de manera objetiva." (subrayado fuera de texto)

"En tercer lugar, la cita deberá hacerse en la medida justificada por el fin que se persiga." (Subrayado fuera de texto)

Así las cosas, no podría ser inculpado ni demandado el redactor de una obra de literatura o de historia que ilustra sus explicaciones con unas cuantas citas, de conformidad con los usos generalmente admitidos."

"Las citas y las utilizaciones para ilustrar la enseñanza están sujetas a la obligación de respetar esa prerrogativa indicando la procedencia de la obra citada o utilizada, así como el nombre de autor, naturalmente, siempre que este nombre aparezca en la fuente." [18]

Se ha concebido el derecho de cita como una de las formas de limitación al Derecho de Autor, con la finalidad evidente de mantener el equilibrio entre el derecho a la información y a la cultura que tiene el común de las personas, frente a los derechos de explotación que tienen los autores respecto de sus obras, entendiéndose por "cita" la inclusión de un fragmento relativamente breve de otra obra escrita, sonora o audiovisual, así como de las obras artísticas aisladas, para apoyar o hacer más inteligibles las opiniones de quien escribe o para referirse a las opiniones de otro autor de manera fidedigna."

De acuerdo a lo señalado anteriormente, el derecho de cita, se encuentra definido desde el punto de vista legal y doctrinal de manera clara, de modo que se pueda tener la opción de usar una obra en una investigación o trabajo sin que medie autorización del autor, pero sin que al efecto se haga un uso extralimitado, y siempre que se haga reconocimiento al derecho de paternidad de la obra, citando claramente su autor.

III. Plagio

La Real Academia de la Lengua Española, al definir la palabra "Plagio", nos remite directamente a la acción y efecto de Plagiar, entendiendo esta última como "Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias"5. Aún cuando el Código Penal (Ley 599 de 2000), establece sanciones a quienes infrinjan el derecho patrimonial y moral de autor6, sobre el plagio no se hace una mención expresa. De igual forma, tampoco en la legislación sobre derechos de autor como la Ley 23 de 1982, la ley 44 de 1993 y el Acuerdo 35 de 2003 del Consejo Académico, reglamento interno de la Universidad Nacional, definen en qué consiste el plagio y cuáles son sus posibles modalidades.

Por lo anterior, se cita lo señalado por el Tribunal Andino de Justicia sobre el particular en el proceso 139-IP-2003, así:

"Respecto del concepto de plagio debe tenerse en cuenta que si bien es cierto que la Decisión 351 no lo define, sí contiene disposiciones que tienden a impedir que éste se produzca y que genere efectos nocivos sobre los derechos del autor de la obra; razón por la cual es menester, de inicio, fijar el concepto y para ello nada mejor que acudir al Diccionario de la Real Academia de la Lengua, en el cual se lee que plagio es la "acción y efecto de plagiar", en tanto que, plagiar es "copiar en lo substancial obras ajenas, dándolas como propias". Definición ésta de donde se colige que por plagio hay que entender, en su acepción más simplista, todo aquello que supone copiar obras ajenas en lo sustancial, presentándolas como propias. Se trata de una acción material de muy poco o ningún contenido intelectual, carente de originalidad.

El plagio se integra con dos elementos, la reproducción o la copia, unidos en todo caso a la atribución de la condición de autor de lo reproducido o copiado e implica dos clases de infracciones a los derechos del autor: de una parte, la violación del derecho moral; y, de otra, la violación del derecho de explotación. Lo primero porque el plagiario se atribuye sobre la obra una paternidad que no le corresponde; que le pertenece exclusivamente al autor de la obra copiada. Y lo segundo, porque se afecta económicamente al autor, generándole perjuicios de orden patrimonial en diversos sentidos.

En cualquier hipótesis de plagio se observa la existencia de una ofensa a la paternidad intelectual del autor, que cuando va unida a la copia ilícita constituye también una ofensa al derecho de reproducción de la obra, llamada ésta copia servil, o de transformación de la misma, conocida como copia maquillada.

Sobre el particular, es importante traer igualmente a colación lo señalado por la Dirección Nacional de Derechos de Autor, en estos casos, así:

Tal como esta Dirección lo ha anotado en anteriores oportunidades, el plagio es una definición de "carácter doctrinal, pues la legislación penal no utiliza esta expresión a fin de tipificar una conducta ilícita, por el contrario utiliza expresiones como "violación a los derechos morales de autor" o "violación a los derechos patrimoniales de autor y derechos conexos" (artículos 270 y 271 del Código Penal).

El plagio según la doctrina, se entiende como "el acto de ofrecer o presentar como propia, en su totalidad o en parte, la obra de otra persona, en una forma o contexto más o menos alterados"7

Tenemos entonces que la infracción al derecho moral del autor plagiado se hace ostensible en el ámbito de su derecho de paternidad, pues el plagiario la sustituye asumiéndose como autor de la obra. En la mayoría de los casos también se lesiona la integridad de la creación, pues lo corriente es que el plagiario trate de disfrazar su acción modificando su contenido. La lesión a los derechos patrimoniales deriva de la transformación no autorizada de la obra y de su posterior utilización a través de la reproducción, o comunicación pública."8

De igual forma, la Dirección Nacional de Derechos de Autor ha expresado sobre los requisitos para que exista plagio, lo siguiente:

"El plagio se configura con la concurrencia de dos elementos:

1- ) La utilización no autorizada de la obra ajena, en todo o en parte, reproduciéndola de manera literal (caso en el cual se denomina "plagio servil"), o simulada (en cuyo caso la doctrina le denomina "plagio inteligente"), es decir, introduciéndole a la obra algunas modificaciones que buscan disimular la copia realizada; y

2- ) La suplantación del autor, al presentar la obra o nombre de persona a nombre de persona distinta del autor verdadero."9

De lo anterior es claro que para determinar si existe plagio de una obra determinada habrá que determinar la reproducción o copia parcial o total de una obra ajena sin el correspondiente uso del derecho de cita y sin autorización del autor o titular de los derechos, ya sea de forma literal o simulada, y la atribución de autoría propia sobre lo copiado. En caso de concurrir ambos elementos, se estará ante una violación al derecho moral de paternidad y a los derechos patrimoniales del titular si se ha efectuado alguna de las facultades de utilización o explotación sobre la obra, tales como su comunicación al público o reproducción.

IV. Deberes del docente

Es importante señalar que el actual Estatuto de Personal Académico, Acuerdo 16 de 2005 del Consejo Superior Universitario, establece como uno de los deberes del docente "Acatar cabalmente el Reglamento vigente del Régimen de Propiedad Intelectual de la Universidad"10 y "Cumplir la Constitución Política, la Ley y las normas y reglamentos de la Universidad Nacional de Colombia."11.

De igual forma el Acuerdo 35 de 2002 del Consejo Superior Universitario, aplicable a los docentes que ingresaron a la carrera profesoral en vigencia del mismo, señaló como uno de los deberes del docente el siguiente: "Actuar con honestidad intelectual, evitando cualquier forma de plagio o suplantación en sus publicaciones, proyectos académicos y productos que se deriven de su actividad.12". Así las cosas, el incumplimiento de estos deberes, específicamente incurrir en el plagio comprobado de una obra, puede acarrear para el docente, no solo sanciones de tipo disciplinario sino también de carácter penal.

V. Deberes del empleado administrativo

El Acuerdo 067 de 1996 por el cual se expide el Estatuto del Personal Administrativo señala como una obligación de dicho personal la siguiente:

Artículo 8. Obligaciones. Son obligaciones de los miembros del Personal Administrativo de la Universidad Nacional de Colombia, las siguientes:

1. Respetar, cumplir y hacer cumplir la Constitución Política, la Ley, los Estatutos y los reglamentos de la Universidad.

(...)

A través del Acuerdo 018 de 1998 del Consejo Superior Universitario, se expidió el Régimen Disciplinario del Personal Administrativo, aplicable en su totalidad a los servidores públicos de Carrera Administrativa, a los empleados de Libre Nombramiento y Remoción, a las personas que presten sus servicios en forma subordinada, vinculadas ocasionalmente por el tiempo de ejecución de una obra o contrato y, en lo pertinente a los trabajadores oficiales, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 2 de dicha norma. Dentro del artículo 8 se definen las faltas disciplinarias de la siguiente forma:

Artículo 8. Faltas disciplinarias. Constituye falta disciplinaria y, por lo tanto, da lugar a acción e imposición de la sanción correspondiente el incumplimiento de los deberes y obligaciones, el abuso o extralimitación en el ejercicio de los derechos y funciones, e incurrir en prohibiciones, impedimentos, inhabilidades y conflictos de intereses consagrados en la Constitución Política, la ley y las normas de la Universidad.

Siendo una obligación del empleado acatar las normas tanto internas como externas, será necesario el análisis en cada caso en particular, si la conducta que despliega corresponde a la violación al derecho de cita que señala la Ley 23 de 1982 o un plagio castigado penalmente, con las correspondientes sanciones a las que haya lugar, sin perjuicio de las acciones penales pertinentes.

VI. Deberes del Estudiante

Mediante el Acuerdo 044 de 2009 del Consejo Superior Universitario se expidió el Estatuto Estudiantil de la Universidad Nacional de Colombia en sus disposiciones de Bienestar y Convivencia, donde se establecen no solo los derechos de los estudiantes, sino también los deberes que su condición como tales les exige. Dentro de estos deberes se señala el siguiente:

Artículo 6. Deberes. Son deberes de los estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia:

(...)

14. Respetar y acatar, en especial las normas relacionadas con propiedad intelectual

Con lo anterior, los estudiantes de la Universidad Nacional se encuentran sujetos a las disposiciones tanto internas como externas en materia de propiedad intelectual, razón por la cual deben dar estricto cumplimiento a las normas establecidas en el Acuerdo 035 de 2003 del Consejo Académico - Reglamento sobre Propiedad Intelectual en la Universidad- y en términos generales, a las consagradas en las leyes nacionales, comunitarias e internacionales vigentes.

Así mismo, al regular el régimen disciplinario estudiantil, el Acuerdo 044 de 2009 presenta dos categorías de conductas o faltas susceptibles de ser sancionadas, dividiéndolas entre aquellas que vulneran el bienestar colectivo e individual, el orden institucional y los bienes de la Universidad, y aquellas que vulneran el orden académico, últimas que presenta de la siguiente manera:

Artículo 27. Conductas que vulneran el orden académico. Son aquellas conductas de carácter fraudulento relacionadas con la ejecución de comportamientos o prácticas encaminadas hacia la obtención de calificaciones u objetivos en el desarrollo de una actividad académica, que vayan en contra de los Estatutos y Reglamentos de la Universidad Nacional de Colombia y que atentan contra la integridad intelectual de los estudiantes. Dichas conductas son las siguientes:

1. Hacer uso de fuentes bibliográficas sin mencionarlas.

a. Copiar trabajos realizados por otras personas, sean estos compañeros o autores reconocidos.

b. Copiar información de internet.

c. El uso de las citas en forma tal que asuma las proporciones de una reproducción de las partes principales de la obra ajena, o iguale en extensión e importancia al texto original.

2. Sustraer, anexar o modificar documentos que sean soporte para la elaboración de las evaluaciones.

3. Suplantación de otro estudiante en la presentación de una actividad académica o permitir ser sustituido en ella.

4. Emplear ayudas no autorizadas durante los exámenes (material de clases, anotaciones, calculadoras, teléfonos móviles, agendas electrónicas, entre otros).

5. Presentar como propios trabajos o investigaciones que han sido comprados, prestados, o adquiridos.

6. Adulterar los datos e informaciones de trabajos o investigaciones y presentarlos como resultados de trabajo de campo o de proyecto de investigación.

7. Los demás comportamientos que se enmarquen en la definición antes expuesta de conductas que vulneran el orden académico.

Parágrafo. Sin perjuicio de lo que se resuelva en la correspondiente investigación disciplinaria, el fraude en actividades, trabajos y evaluaciones académicos se sancionará con la asignación de la nota cero punto cero (0.0) en la respectiva evaluación, trabajo o prueba.

(Subrayas y negrillas fuera de texto)

Así visto, dentro de las conductas enmarcadas en el numeral 1 del Artículo 27 trascrito, y conforme al marco teórico expuesto anteriormente, la enunciada en el literal c refiere directamente a la conducta constitutiva de plagio, mientras que en los literales a y b, dependerá del caso concreto analizar la existencia de un plagio o la violación al correspondiente derecho de cita.

Sea una u otra conducta, lo importante que debe resaltarse es que se encuentran tipificadas como posibles faltas, cuya comisión trae como consecuencia la imposición de sanciones de carácter disciplinario para el estudiante, sin perjuicio de las acciones penales a las que haya lugar.

De esta manera, se invita a toda la comunidad académica a dar estricto cumplimiento a las normas establecidas tanto en el Acuerdo 035 de 2003 del Consejo Académico que constituye el Reglamento sobre Propiedad Intelectual de la Universidad, como aquellas consagradas en las leyes nacionales, comunitarias e internacionales vigentes sobre la materia, respetando a cabalidad los derechos morales y patrimoniales de autor.

Dada en Bogotá D.C., a los 12 días de enero de 2012

MOISÉS WASSERMANN LERNER

Rector

NOTAS DE PIE DE PÁGINA:

1 Dirección Nacional de Derechos de Autor. Unidad Administrativa Especial. Ministerio del Interior y de Justicia. Concepto: T:\2011\C-1 Conceptos\C-1.1 Consultas\Limitaciones y excepciones al derecho de autor. contrato de cesión, Rad 32482, MMORA, nalvarez, jolarte, 16 de agosto de 2011.doc

2 Decisión 351 de 1993. Articulo 21.- Las limitaciones y excepciones al Derecho de Autor que se establezcan mediante las legislaciones internas de los Países Miembros, se circunscribirán a aquellos casos que no atenten contra la normal explotación de las obras o no causen perjuicio injustificado a los legítimos intereses del titular o titulares de los derechos.

3 Dirección Nacional de Derechos de Autor. Unidad Administrativa Especial. Ministerio del Interior y de Justicia. Concepto: C:\DOCUME~1\CRojasC\CONFIG~1\Temp\Limitaciones y excepciones derecho de cita Crojas Mrojas17 de septiembre de 2007.doc

4 De igual forma el artículo 22 de la Decisión Andina No 351 de 1993, sobre el derecho a cita consagró lo siguiente: Artículo 22.- Sin perjuicio de lo dispuesto en el Capítulo V y en el artículo anterior, será lícito realizar, sin autorización del autor y sin el pago de remuneración alguna, los siguientes actos:

a) Citar en una obra, otras obras publicadas, siempre que se indique la fuente y el nombre del autor, a condición de que tales citas se hagan conforme a los usos honrados y en la medida justificada por el fin que se persiga;

5 http://buscon.rae.es/draeI/

6 Artículos 270 a 272 de la Ley 599 de 2000.

7 OMPI glosario de derecho de Autor y Derechos Conexos. Autor Gyorgy Boytha .Ginebra 1980, voz 188

8 División Legal. Dirección Nacional de Derechos de Autor. Oficio C.1.1. http://www.derautor.gov.co/HTM/legal/servicios/conceptos/Conceptos_2007/Concepto%202-2007-14093.doc

9 Dirección Nacional de Derechos de Autor. Unidad Administrativa Especial. Ministerio del Interior y de Justicia. Concepto: P:\Juridica\Conceptos\2010\2-2010-48296.

10 Literal l, numeral 2, del artículo 26. Acuerdo 16 de 2005 del C.S.U.

11 Literal a, numeral 2, artículo 26. Íbidem.

12 Numeral 18. Artículo 7. Acuerdo 35 de 2002 del C.S.U.